Archivo Bettmann

Presidential Camera Corps
BE027347 | © Bettmann/Corbis

Presentación

El archivo Bettmann contiene millones de imágenes. No obstante, el valor del archivo no reside en la cantidad de imágenes, sino en su calidad. Las historias que cuentan, las lecciones que enseñan y los sentimientos que inspiran son eternos. Muchos de los negativos y copias impresas del archivo tienen más de cien años. Corbis sigue invirtiendo en la conservación de todas las imágenes de valor incalculable del archivo para las generaciones futuras.

El archivo Bettmann ofrece una amplia gama de imágenes en cinco categorías básicas:

Eventos internacionales

Desde la tragedia de la explosión de Hindenberg hasta el coraje de Rosa Parks o desde la osadía de los hermanos Wright hasta la sensualidad de Marilyn Monroe, muchas de las imágenes editoriales más famosas de la historia forman parte del archivo Bettmann. Entre las imágenes se incluyen aquellas de fotógrafos de prestigio de United Press International, International News Photos, Acme Newspictures, Pacific and Atlantic, el New York Daily Mirror y Underwood & Underwood. También incluye fotografías ganadoras del premio Pulitzer, desde las más conmovedoras hasta las más reveladoras.

Personalidades

Fotografías sinceras, fotos de películas y retratos de estudio de figuras del deporte, líderes de la industria y grandes celebridades de la era del cine mudo hasta los años 80.

Estilos de vida

Representaciones de la vida diaria a lo largo de las décadas, desde la vida familiar y los niños hasta coches y el lugar de trabajo.

Arte publicitario

Ilustraciones y fotografías, a menudo humorísticas, creadas para vender una amplia gama de productos y servicios del siglo XX.

Arte e ilustraciones

Grabados, ilustraciones y reproducciones de arte que se remontan a las pinturas de las cuevas prehistóricas.

Volver a arriba

Contar historias

La intención del Dr. Bettmann no fue meramente compilar imágenes por placer personal, sino crear uno de los primeros sistemas para compartirlas con otras personas. Y desde el mismo comienzo, eso fue exactamente lo que ocurrió. Los comunicadores profesionales recurren al archivo Bettmann para buscar imágenes con el poder de captar la atención del público...y mantenerla. Por este motivo, millones de personas en todo el mundo siguen viéndolas en periódicos, revistas, libros, anuncios, programas de TV y películas.

Volver a arriba

Otto Bettmann

Nacido el 15 de octubre de 1903 en Leipzig, Alemania, el Dr. Otto Bettmann comenzó su carrera profesional en la Prussian State Art Library de Berlín como conservador de libros raros.

Cuando su trayectoria profesional se vio truncada por el auge del nazismo, el Dr. Bettmann hizo sus maletas, incluyendo dos baúles que contenían imágenes, libros y películas, y se trasladó a Nueva York en 1935.

Su llegada a Nueva York coincidió con el despertar de la popularidad del fotoperiodismo. Los noticiarios en vídeo y las revistas ilustradas reflejaban lo que él denominaba "el inicio de la era visual". Hablando de su buena fortuna, el Dr. Bettmann decía "Todo el mundo quería imágenes y yo tenía dos baúles llenos".

El Dr. Bettmann comenzó una colección particular, recopilando y clasificando imágenes de publicación. Entre sus primeros clientes se encontraban Look Magazine, LIFE y Book-of-the-Month Club. La demanda de imágenes por parte del público aumentaba, alimentada primero por la Segunda Guerra Mundial y después por la televisión. No obstante, no solo fue el descubrimiento de algo fortuito lo que marcó su éxito. El Dr. Bettmann seleccionó sus fotografías con sorprendente acierto, según su relevancia histórica, composición artística, dramatismo y humor.

En 1938, el archivo contaba con 15.000 imágenes, y hoy en día contiene más de 11 millones, muchas de ellas con más de 100 años de antigüedad.

Con el trabajo de su vida garantizado, el Dr. Bettmann vivió el resto de sus años en Florida, EE.UU., disfrutando de su familia y escribiendo libros. Escribió nueve en total, incluyendo The Good Old Days, They Were Terrible y Our Literary History. Murió en 1998 a la edad de 94 años, habiendo sido testigo de muchos de los hechos más dramáticos de este siglo y habiendo garantizado que las generaciones futuras pudieran hacer lo mismo.

Volver a arriba